
Sobre los edificios con parqueos soterrados, el plan debe incluir todo el perímetro de movimiento dentro del área. Se deben evaluar los riesgos y si el lugar es abierto o no.
Santa Marte
¿Están los dominicanos preparados para un terremoto de gran magnitud? Es una pregunta que muchos se hacen, sobre todo en estos tiempos en que el país ha sido sacudido por tres fuertes temblores de más de cinco grados y uno de 4.4 en menos de un mes y decenas de réplicas que han despertado a la población, la cual, de inmediato, sale despavorida a las calles para “protegerse”.
El primer sismo ocurrió el 6 de enero pasado con una magnitud de 5.2 grados en la escala de Richter, el segundo se registró la madrugada del jueves 19, y alcanzó los 5 grados, el tercero, de 5.4 se produjo el pasado lunes y el último ayer con una magnitud de 4.4 grados, según el reporte del Instituto Sismológico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Aunque muchos entienden que dentro de la casa están menos protegidos, las autoridades no lo ven de esa manera, ya que lo que se recomienda es buscar en la vivienda un lugar adecuado y asegurarse allí.
De esta manera, según explica el director del Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Eugenio Polanco, en caso de un terremoto la persona evita que objetos puedan golpearla cuando se desprendan, ya sean postes de luz, árboles y otros que puedan ser arrastrados por el movimiento.
Sin embargo, señaló que lo ideal es que las personas no salgan del edificio mientras la tierra permanezca temblando, porque no puede pasar por las escaleras, ya que podrían desprenderse, pero hay que actuar de acuerdo a las circunstancias. “Hay cosas establecidas. Si se valora y la persona está en un primer piso, puede salir, pero de lo contrario se le hace difícil”, expresó.
Preparar un plan
Aunque la población está consciente de que en cualquier momento puede ser afectada por un fenómeno de esta naturaleza, muchas veces no cuenta con las medidas necesarias para implementarlas en caso de que sea necesario.
Y es que las orientaciones, en ese sentido, solo se escuchan cuando el país es sacudido por un temblor y las autoridades salen a dar declaraciones sobre lo que se debe hacer. Pasado el susto… también las informaciones.

“Ese es el problema con el asunto sísmico, que no es un asunto de prioridad. Usted ve que la gente se preocupa cuando tiembla la tierra, pero tan pronto eso pasa y se quita la histeria todo vuelve a la normalidad, cuando sucede otro, vuelve a lo mismo. Entonces no es así, la preparación, en ese sentido, deber ser continua, usted prepara los planes, luego los ensaya, probando a ver si funcionan”, citó.
El Gobierno tiene elaborado un plan sobre riesgos sísmicos; sin embargo, los ciudadanos desconocen las medidas implementadas en ese sentido. A esto se agrega la existencia de la Ley 147- 02, sobre gestión de riesgos, donde aparece cada una de las instituciones con sus respectivas responsabilidades en caso de que se presente una situación catastrófica.
“Preparar un plan, evaluar los riesgos y los recursos, en el sentido de dónde se deben colocar en caso de que se presente una situación, un lugar abierto, donde no les vayan a caer objetos encima. Este es un lugar que se tiene que tener preestablecido”, recomienda Polanco.
Dijo que dentro de ese plan se deben establecer las cosas que los miembros de la familia deben hacer antes, durante y después del sismo.
El plan debe ser elaborado para toda la familia. Si no tiene idea de cómo elaborarlo, se debe buscar a un ingeniero estructuralista para que le señale en su vivienda los lugares que debe utilizar en caso de emergencia. Son zonas que se suponen más reforzadas.

“Hay ventanas de vidrios que se rompen y se convierten en balas, por lo tanto las personas deben alejarse de ellas. Hay que fijar los estantes a la pared, bajar los cuadros, que le caen encima y lo aturden, y después que usted está aturdido ya es indefenso”, enfatizó Polanco.
Reconoce que la población está desorientada en cuanto a las medidas de prevención en caso de terremoto, por lo que la entidad que dirige desarrolla programas donde impartirán cursos que ayuden a la ciudadanía a tomar medidas en caso de cualquier emergencia.
Citó que los medios de comunicación son pilares importantes en ese sentido, por lo que llamó a que se conviertan en multiplicadores.
Edificios con parqueos soterrados
Al referirse a los edificios con parqueos soterrados, Polanco dijo que el plan debe incluir todo el perímetro de movimiento dentro del área. Se deben evaluar los riesgos y si el lugar es abierto o no.
Rechazó las recomendaciones contenidas en el famoso “Triángulo de la Vida”, donde se aconseja ubicar un lugar hueco con un objeto fuerte al lado, el cual según dijo, no está aprobado por ningún organismo internacional.
Dice que lo ideal sería que la persona se coloque debajo del objeto, ya sea una mesa o estante, de manera que si cae la pared o un pedazo del techo no impacte a la persona directamente.
“Por eso no lo recomendamos, porque no es lógico, son cosas que le surgieron a una persona, pero eso no se ha aprobado en ningún país del mundo”, aseguró Polanco.
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EDIFICACIONES SIN SEÑALES
Una de las características de los grandes edificios del país es que carecen de señales que orienten en caso de que ocurra un terremoto.
Y es que, según señala el director del Instituto de Sismología, es responsabilidad de los inquilinos colocar las señales que orienten en ese sentido, no del ingeniero, porque cuando los ocupantes de la edificación se mudan es que saben el tipo de señales que necesitan.
“La seguridad es del jefe de familia, la gente cree que es el gobierno el que le va a decir lo que tiene que hacer, cada cabeza de familia es responsable de protegerla”, dijo. Polanco hizo un llamado a los ayuntamientos y a las instituciones de protección civil para que elaboren un plan y orienten a la ciudadanía para evitar que el pánico la abrume desde que ocurre cualquier temblor.
Edificios deben cumplir medidas
Las construcciones actuales se deben establecer bajo el criterio “Sismos Resistentes”, lo que indica que las columnas, zapatas y todos los pilares básicos que protegen una edificación deben tener un núcleo que las sostenga en sus alrededores.
Seguridad
Sobre el hecho de que la mayoría de las grandes torres del país no son resistentes a un sismo de siete grado, el ingeniero Wilson Reyes asegura que las medidas para las megaedificaciones siempre han estado ahí, incluso en los ayuntamientos y en Obras Públicas, entidades que exigen una serie de requisitos a aplicar, “lo que pasa es que en muchas obras no se hace”.
“En realidad, todas esas cosas dependen de la ética profesional y los criterios que emplee cada constructor al momento de construir, porque hay una situación, hay algunos que prefieren irse por el lado más fácil, más económico, sin pensar en los problemas futuros que pudiera acarrear ese tipo de cosa”, señala.
Entiende que a la hora de construir una vivien- da, torre o edificio comercial, se debe ser más sensatos y aplicar lo que dicen los planos, “los planos nos indican una cosa, pero se hace otra por conveniencia económica”. “Si todas las construcciones se aplicaran de acuerdo a lo que establecen los planos eso hoy no estuviera pasando”, dijo Reyes.
Director COE
El general Juan Manuel Méndez, director del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), dijo que hace dos años ese organismo puso en vigencia el plan de emergencia para terremotos, que implica acciones como la distribución de brochures que indican qué hacer antes, durante y después de un evento de esa naturaleza y la guía para terremotos, que fue realizada por las 22 instituciones que forman parte de esa entidad.
Dijo que realizan un plan piloto en mil 300 escuelas en la parte norte del país, específicamente Santiago y Puerto Plata, con el fin de orientar a los profesores y estudiantes sobre el particular.
Destacó que el Ministerio de Educación, conjuntamente con las instituciones que forman parte del centro, educan a los profesores para que sirvan de multiplicadores en las escuelas.









